El espejo es uno de los elementos que más personalidad aporta a un baño reformado y, sin embargo, suele decidirse al final, casi como un complemento. Error. Un espejo bien elegido amplía visualmente el espacio, mejora la iluminación y define el estilo de todo el conjunto. En Reformas Elexalde te traemos algunos aspectos a tener en cuenta para elegirlo desde el principio, porque forma parte de la reforma, no de la decoración.
La forma del espejo
La forma condiciona el ambiente general del baño. No existe una opción universal; depende del estilo de la reforma, del mueble de baño y sobre todo del espacio disponible. Al elegir la forma desde un principio podremos planificar con antelación la toma de luz y enchufe que mejor le encaje, según la opción deseada.
Rectangular horizontal
La opción más habitual en baños modernos. Ocupa toda la anchura del mueble, equilibra proporciones y es muy funcional cuando hay dos lavabos. Favorece la sensación de amplitud en baños estrechos.
Rectangular vertical
Ideal para baños pequeños o estrechos donde necesitamos ganar altura visual. También encaja bien en reformas de estilo clásico o nórdico, con un único lavabo centrado.
Redondo y ovalado
Suavizan espacios con mucha línea recta, aportan calidez y funcionan especialmente bien en baños con acabados en madera o tonos tierra. En baños pequeños, un espejo redondo bien colocado puede ser el punto focal que lo transforma todo.
Irregular
Para los hogares con personalidad, los espejos más originales ganan protagonismo, si te va… ya que no son aptos para todos los perfiles, pero cuando encaja, es brutal.
El tamaño importa (y mucho)
Una de las consultas más frecuentes en nuestras reformas de baños es cuánto debe medir el espejo. La regla general es que no supere la anchura del mueble o encimera sobre el que va colocado, aunque puede llegar hasta el mismo borde. En altura, lo recomendable es que la parte superior quede entre 180 y 200 cm del suelo para que sea funcional para la mayoría de alturas.
En baños pequeños, un espejo grande —que ocupe casi todo el frontal del mueble— no solo es válido: es una de las soluciones más eficaces para ganar sensación de espacio sin obra adicional.
En baños más grandes, se puede jugar con espejos de mayor formato, composiciones de dos piezas o incluso combinar espejo con mueble de baño con espejo integrado.
El famoso espejo de camerino
El espejo de camerino —con bombillas perimetrales visibles, al estilo de los camerinos de teatro o los tocadores de Hollywood— ha pasado de ser una moda a un elemento consolidado en reformas de baño con carácter.
No funciona en cualquier espacio ni con cualquier estilo. Pero en el contexto adecuado es difícil que algo le gane en impacto visual y en experiencia de uso.
¿En qué situaciones tiene sentido para nosotros?
- En baños donde hay un rincón de tocador o zona diferenciada de maquillaje, aunque sea pequeña.
- En reformas con estética vintage, art decó, industrial o maximalista.
- En baños pequeños con mucha personalidad, donde se busca un elemento protagonista que compense la falta de metros. Aquí es donde más sorprende: en un baño ajustado, un espejo de camerino bien colocado convierte el espacio en algo completamente diferente
Es importante que revises las bombillas para estos espejos, ya que las versiones actuales suelen llevar LED regulable, lo que permite ajustar entre luz fría para maquillarse con precisión y luz cálida para el ambiente pero asegúrate antes. El tamaño debe ser generoso para que el efecto tenga sentido —un camerino pequeño pierde toda la gracia—. Y la instalación eléctrica debe estar prevista desde el proyecto de reforma, no improvisada después.
Iluminación integrada
Este es el punto donde muchas reformas de baño se quedan cortas. Poner un foco en el techo frente al espejo no es suficiente. La iluminación integrada en el propio espejo es más funcional, más estética y, en muchos casos, elimina la necesidad de puntos de luz adicionales.
Luz frontal
El LED rodea el espejo o se sitúa en los laterales y la parte superior. Ilumina el rostro de forma uniforme, sin sombras. Es la más recomendable para rutinas de aseo, maquillaje o afeitado, porque la luz cae directamente sobre la cara en lugar de venir desde arriba.
Retroiluminación
La luz sale por detrás del espejo, creando un halo difuso entre el espejo y la pared. El efecto visual es muy limpio y contemporáneo. No ilumina tanto el rostro como la frontal, pero en combinación con otros puntos de luz del baño da un resultado muy cuidado. Es la opción más popular últimamente en reformas de baño.
Algunos espejos permiten regular la temperatura de color e incluso la intensidad desde un panel táctil o mando, esto ya es cuestión de gustos, ¡hemos visto hasta algunos con control del Spotify!
Elegir el espejo de tu baño reformado es una decisión que toca lo funcional, lo estético y lo técnico al mismo tiempo. En Reformas Elexalde lo incluimos en el proceso de diseño desde el principio, para que todo —iluminación, acabados, espejo— tenga coherencia y no haya que improvisar al final.
Si estás pensando en reformar tu baño en Bilbao o alrededores, cuéntanos qué tienes en mente. Te ayudamos a definir cada detalle.





